¡¡Ring Ring !!

 

 

A la entrada del mall no me pude contener, mis ojos quedaron clavados frente al kiosco de celulares. Yo visitaba el mall para comprar unos zapatos que combinaran mi traje de graduación, por fin había terminado mi bachiller en comunicaciones. Lo irónico de todo esto es que siendo un estudiante de comunicaciones, nunca había comprado un celular. Todo me quedaba cerca mi universidad, mi trabajo hasta mi familia vivía abajo, no tenia muchos amigos, sino más bien compañeros, en fin nunca tuve necesidad de uno. Le pase por el lado al kiosco de celulares y un muchacho me dio una promoción que decía:

 

Llamadas ILIMITADAS

 

Pero para que llamar ilimitado no es como que uno vive pegado al celular ¿no? Por el momento no importa, aunque el modelo móvil en promoción tenía Windows mobile integrado, Internet Wi-fi, acceso a Outlook y era gratis con activación nueva, lo pensé, pero proseguía a mi destino la tienda de Zapatos mas costosa del mundo : Palcost. Luego de una búsqueda exhaustiva y de probarme casi todos los zapatos color negro al fin encontré un modelo que seria perfecto lo único que me incomodaba es que era color rojo.

 

Buenas tardes le ayudan-

No, pero me gustaría ver ese modelo, ¿tiene color negro?, porque ese rojo para nada me gusta.

– Pues este zapato llego color rojo como puede ver, pero también llego morado, marrón como los árboles, azul cielo, blanco, un color verde limón, rosa pálido o viejo como le dicen, anaran…

¡NEGRO! ¿Lo tiene color negro?…Disculpe es que ninguno de los colores que ha mencionado me interesan.

Si señorita lo hay negro ¿qué tamaño? Aunque usted me parece un 7½.

Pues fíjese que casi la pega, realmente soy “size” siete

Listo entonces vengo enseguida.

 

Los vendedores siempre buscando meterles por los ojos a los clientes el mismo estilo de zapatos en diferentes colores, pero no a Maria de Los Ángeles, ella además de graduarse en comunicaciones, también tenía un asociado en mercadeo. Maria de los Ángeles era una persona muy estudiosa, conocía las estrategias de mercadeo y ventas, pero para cosas relacionadas a la vida era un poco torpe. Con ansias ella esperaba sentada sobre un cilindro acojinado el zapato perfecto para su traje de graduación.

 

Señorita, me temo que el único tamaño que queda disponible en negro, es siete y medio, pero tengo tamaño 7 en color plateado si le parece ¡Se ven espectaculares en color plateado!

Umm… A ver, déjame probarme estos negros siete y medio y de paso tráeme los plateados siete.

Esto no me puede estar pasándome a mi, a una noche de mi graduación y no encontraba los zapatos negros deseaba tener ¡que desastre! Al fin y al cabo salí de la tienda comprando los plateados, no se veían nada mal, pero las piedras preciosas que tenían llamaban demasiado la atención a los pies.

 

-¡ULTIMA OFERTA! Tenemos el RXZ43 Blueberry en especial con llamadas ¡ILIMITADAS! Señorita, ¿tiene usted móvil?

– No, pero…

– Pues aproveche esta oferta, hoy es su día. Esta oferta incluye el nuevo RXZ43 Blueberry con Windows Mobile, acceso a Internet Wi-Fi mensajes de texto ilimitados envío de fotos sin límites, la oferta le incluye el cargador de corriente el cargador del auto y un forro para el celular. Me permite su nombre

– Maria de los Ángeles, pero…

– ¡Le va a encantar su nuevo celular!…

 

No lo podía creer tanto estudio de mercadeo y me lograron convencer para la compra del celular. Realmente no me puedo quejar es el ultimo modelo Blueberry del mercado el RXZ43, se ve genial tiene pantalla LCD “touch screen”. Tenia en mis manos al Blueberry RXZ43 y de camino a mi casa se me ocurrió llamar a un viejo amigo que estaba en Estados Unidos.

Hello

Si, hola… ¿Daniel?

¿Quién habla?

¿No te acuerdas de mi?, ¿¡NO, cómo va hacer!?

¿Quién habla? No estoy para bromitas

¡Wow! ¡ De veraz que has cambiado a ver… ¿cuál es el nombre de la madre de Jesús?

¿Quién es?

Pues dime quien es la madre de Jesús

Maria

¡Aja! ¿No te suena?

Nop, Maria es tan común

¿Y los Ángeles?

¡Maria de los Ángeles! ¡Tanto tiempo lo ultimo que recuerdo es que usabas espejuelos!

Pues para tu información me hice la operación del láser. ¿Cómo has estado?

Pues estoy en el ejercito y me case con una boricua del este de Florida…

 

Pasado varias semanas era evidente que Maria de los Ángeles no podía salir a la calle sin su celular. Un viernes en la tarde, cuando ella salía de su trabajo sonó su celular.

 

¡RING, RING!

 

¡Hallo!

¿Marié?

¿Ah?

No me vaciles, Carlos ¿esta contigo?

¿Carlos? Creo que se ha equivocado de número.

Por dios Marié, se que no es el celular de Carlos, pero me urge hablarle. Por favor ¿me lo pasas?

Pues no se por donde oye, pero le dije que tiene numero equivocado yo no me llamo Marié y no conozco ningún Carlos.

¡No me estas vacilando eh!

Ya le dije tiene numero equivocado.

¡RING, RING!

 

Hallo

Si no eres Marié, entonces ¿Quién eres?

Usted otra vez. Si que es importuno.

Y usted, ¿siempre es así tan ordinaria?

Usted no me conoce para llamarme ordinaria.

Si me permitiera conocerla no pensaría que es tan grosera.

Mira quien habla de groseros, quien llama a un celular que no es de la persona que busca y ni se presenta propiamente.

Hablamos entonces luego.

¡RING, RING!

Hallo

Si buenas, le habla Antonio Mereda, ¿Con quién tengo el gusto de hablar?

Maria de los… ¡Tu otra vez!

¿de los Ángeles?

Si pero…

Realmente que tienes voz de ángel.

¿Acaso no necesitabas hablar con Carlos?

¿Esta presente?

¡No! Te dije que tienes número equivocado.

Ah pues porque me preguntas por Carlos

¡No entiendes trato de colgarte!

Pues cuélgame entonces

¡¡RING, RING, RING, RING!!

¡POR DIOS! ¡¿Qué quieres?! Es evidente que no le conozco.

Quiero conocerle…

 

Desde ese entonces Antonio comenzó a llamar a Maria una vez al mes, ella se sentía incomoda cuando él llamaba, pero Antonio era persistente. El plan de Antonio era dejarse conocer en cada llamada, le contaba cosas acerca de él y ella se quedaba callada, Maria solo lo escuchaba para no ser grosera. En la mente de Antonio había una esperanza de poder conocer a la chica con voz de ángel. Pasado el tiempo Antonio llamaba una vez cada dos semanas, le contaba chistes a Maria, esta reía con sus locas ocurrencias.

 

¡¡RING, RING, RING, RING!!

 

¡Hallo!

¿Me extrañabas?

Bueno se podría decir que extraña más tus chistes para reírme un rato.

Haber ¿te ríes de mi o conmigo?

Es mejor que no te diga para que no te ofendas

Cada vez te pones más difícil conmigo, eso me encanta de ti.

 

Antonio le había contado acerca de su trabajo como arquitecto en una de las mejores empresas a nivel mundial. El estaba a cargo del diseño de los coliseos nuevos del país por un contrato que habían firmado con el gobierno. Antonio era un joven normal aunque muy inteligente, le encantaba andar en tenis y jeans, era muy sociable, aunque por cosas de la vida Antonio había cambiado con las personas que le rodeaban drásticamente. Pero con Maria de los Ángeles se atrevía hablar y expresar su sentir como solía ser antes. Le encantaba salir a comer, Antonio conocía casi todos los restaurantes de su cuidad. Al pasar el tiempo comenzó a llamar a Maria dos veces a la semana, le recitaba poemas que le había escrito.

¡RING, RING, RING!

 

Hallo Antonio

¿Cambiaste de opinión?

¿De qué?

Me dijiste que la próxima vez que llamara me contarías un poquito acerca de ti.

Bueno vale eh! Has sido muy insistente, pues ¿ya te dije donde trabajo?

¿Te han llegado flores?

Creo que no es buena idea por ahora. Si te puedo decir que hace un año me gradué de un bachillerato de comunicaciones.

Hace un año que nos conocemos.

Pues realmente el día que llamases habían pasado ya dos semanas de mi graduación.

Estudiaste comunicaciones y no quieres comunicarte conmigo.

Realmente este es mi primer celular.

¡No! ¿De verdad?

¡Si! Que cosas ¿no? ¡El chico que me lo vendió me asalto! No me dio tiempo a decir que no, yo que tanto decía que a mi no me iban a convencer con estrategias de mercadeo, porque tengo un asociado en mercadeo, pero que te digo el vendedor es vendedor.

Si, pero mira el lado positivo te pude encontrar.

No se si creer en esto de verdad.

No me digas que no la pasas bien cuando hablamos.

Si, pero no se cada vez que pasa el tiempo me siento extraña.

Si quieres te dejo de llamar

No, no es eso es que… tu eres demasiado persistente y eso me preocupa.

Créeme yo nunca te haría daño…

El tiempo pasaba y cada vez que Antonio y Maria hablaban la confianza aumentaba. Nunca se habían hablado de cómo eran físicamente, pero ambos cada día que pasaba se apreciaban más y más. Un sábado en la mañana Tiara la mejor amiga de Maria de los Ángeles la llamo para invitarla a salir a una fiesta.

 

♪♫♪♫♫♪♪♪

 

¡Hallo Tiara!

¡Hey Maria!

Dímelo Tiara

Chica te llamo para invitarte a salir.

¿Cuándo?

Pues esta noche. Tengo un amigo que esta muy solito.

Tiara…

Ay Maria ya, un poquito de diversión no viene mal. Apuesto que te va a traer la atención, es guapísimo.

¿Y porque no te lo tiras tu?

Porque ya me tire a su mejor amigo, el también ira con nosotros.

O sea ya me metiste en el rollo de la salida ¡¿eh?!

Chica, trabajas todo el día, ¿no crees que es justo que te dediques un tiempo?

Bueno, pues me recoges a las siete si no llegas a esa hora me iré al parque a caminar.

¿A caminar o hablar?

A las siete

Este lista que pasaremos por ti a buscarte. No te asombres, pero Edgard tiene un BMW M3.

Wow. Por favor, tú nunca cambias. Nos vemos a la noche. Bye.

Ah, y suéltate el pelo te ves muy atractiva con tus rizos castaños.

Bye Tiara

Bye nos vemos chica.

Hacia tiempo que Maria de los Ángeles no salía a bailar y menos en una cita de parejas. Maria sentía que su corazón le pertenecía a otra persona, como si estuviera reservado para algo grande, pero tenía miedo de aceptarlo

 

.- ¡Ay Dios mió! En los líos que me mete Tiara. La realidad es que no quisiera salir, pero a la misma vez no puedo estar perdiendo el tiempo en infantiles ilusiones. –

 

Maria de los Ángeles estaba confundida, no sabía que tipo de relación tenía con Antonio, pues cada vez que hablaba con él más lo apreciaba y en cierto modo esto la molestaba. La incertidumbre de que lo que pasaría entre ellos no le daba ninguna garantía de que sus conversaciones y largas horas de amanecidas por teléfono encerraban algún compromiso o algo por el estilo. Antonio con su paciencia había logrado lo que ningún otro hombre pudo en el corazón de Maria. La insistencia de Antonio y sus importunas llamas construyeron lazos que le unieron a Maria en amistad y un aprecio muy especial.

Era las 5:30pm María de los Ángeles se había metido a la ducha para bañarse y comenzar a prepararse para la salida que Tiara había planificado. Mientras el agua corría por su cabello ondulado color castaño, María acerco sus codos a la pared y sus manos a su rostro, suspiro y luego abrió sus ojos y dijo:

 

“Antonio ¿Qué somos realmente? ¿Por qué no te puedo sacar de mi mente?”

 

Desde ese momento María sabia que Antonio era más que un amigo, era una ilusión de la cual tenia que proteger su corazón. Terminado su baño se envolvió en su toalla blanca y camino hacia el guarda ropas. No sabía que ponerse para esa noche. Estaba tan indecisa que se midió seis vestidos hasta que al fin encontró un vestido color azul como el cielo que le quedaba perfecto. Luego lo combino con zapatos blancos de tacones altos y se soltó el cabello mientras se miraba en el espejo. María de los Ángeles estaba hermosísima, hacía tiempo que no se arreglaba como aquella noche.

 

♪♫♪♫♫♪♪♪

 

Hallo

¡Hola chica! Ya estamos abajo.

Ok, en un momento salgo.

 

Tiara estaba con Edgard y Héctor en el BWM M3, al parecer no pudieron esperar llegar a su destino y habían parado a comprar unas cervezas. Héctor estaba ansioso por conocer a María de los Ángeles, pues Tiara le había contado lo graciosa que era y le había enseñado una foto que tenia con ella en su celular. Estando ya María frente al BMW M3 sonó su celular.

¡RING, RING, RING!

 

Hallo

Hola mi ángel ¿Qué haces?

Pues ahora mismo me estoy por montar en el auto de un amigo de Tiara.

¿Vas sola con él?

No. Realmente es un “doble date”, ya sabes como es Tiara me quiere presentar un chico y pues pensé que no era mala idea, además yo casi nunca salgo y nadie más me invita a salir.

Umm… pues que disfrutes hablamos luego. ¡Te cuidas!

Recuerda no soy una nena chiquita. Hablamos entonces luego, bye.

¿Quién era chica?- Tiara le pregunto.

Un viejo amigo.

Pues, dale vámonos móntate. Este es Héctor el mejor amigo de Edgard.

Mucho gusto en conocerle Héctor

No, para nada el gusto es mío, hace tiempo quería conocerle María de los Ángeles.

Procedieron entonces a su destino para bailar en un club del centro de la cuidad. Pero Antonio no estaba muy tranquilo que digamos. Luego que termino la llamada, en su corazón sintió un calentón, era como si una llama de fuego estuviera a punto de incinerar un volcán. En su mente los pensamientos que le arroparon eran cuestionamientos -¿Por qué nunca la he invitado a salir? ¿Por qué ella esta saliendo con ese tipo? Antonio estaba desconcertado, pues dentro de su corazón había nacido un sentimiento de amor hacia María de los Ángeles, pero él era demasiado tímido como para decirlo. Desde que comenzó a conocerla el sabia que ella no era una chica de salir, pues casi todas las noches ellos platicaban horas largas, también el sabia que ella no le gustaba estar por ahí bebiendo ni nada por el estilo, pero en este momento Antonio se sentía amenazado. El amor que tanto tiempo y sacrificio le consto por conocer estaba a punto de esfumarse, pues María no era una chica fácil, Antonio tuvo que esperar el séptimo mes para que María comenzara a platicarle. Ya ellos llevaban dos años de conocerse y él sabia que entre ellos había algo más que una amistad, pero no estaba tan seguro de lo que realmente sentía María. Estaba decidido hacer lo que fuera para conquistar su amor. En su desconcierto y profundo temor de perderla Antonio decidió dar una vuelta. Tomo las llaves de su auto y se dirigió a una barra cerca de la cuidad.

 

¡Antonio! Hace tiempo que no le veía por aquí.

La vida me había tratado bien hasta ahora.

¿Qué pides?

Dame un whiskey a las rocas.

Pasado las horas de la noche Antonio ya estaba picadito, pues había bebido bastante. Mientras que en Loros Pub, María de los Ángeles disfrutaba de la compañía de Héctor. Héctor era una chico alto y fortachón, tenía unos enormes brazos con los cuales podía levantar una mesa de billar. A María le pareció atractivo Héctor, pero lo poco que conocía de su personalidad no le llamaba la atención. María solo bebió dos Cosmopolitan. A Héctor le encantaba el tequila mezclado con whiskey. Él había tomado bastante pero permanecía lúcido. Por el contrario Tiara y Edgard estaban bien picaditos ambos se tambaleaban de un lado a otro. Eran las 4am y Héctor manejo el BMW M3 de Edgard ya que este no podía manejar. Tiara y Edgard estaban en la parte de atrás sentados como locos devorándose, mientas María de los Ángeles estaba al lado de Héctor sintiendo vergüenza por la escena. Héctor llevo de regreso a María de los Ángeles a su casa, para luego emprender el viaje hasta la casa de Edgard. Ya a la entrada al edificio Héctor detuvo el coche se bajo del auto y amablemente le abrió la puerta a María.

Me gusto compartir contigo. Espero podamos volver a salir.

Tal vez quien sabe.

¿Puedo llamarte?

Bueno, si, claro.

Recuerdo que no tengo tu número.

Si es verdad. Déjame ver, por aquí tenia un bolígrafo.

Este ¿te sirve?

Claro a ver… dame tu mano. Listo ahí tienes mi número, gracias por todo.

 

Esa noche María de los Ángeles le dio su número de teléfono a Héctor, aunque no tenía mucho interés en él. Subiendo por la escalera María de los Ángeles tropezó y cayó al suelo, Héctor la observo desde lejos y corrió hacia ella para ayudarle a levantar. La levantó por el brazo derecho ambos quedaron mirándose de frente, Héctor intento robarle un beso, pero Maria de los Ángeles se despidió besándole su mejilla izquierda y se escurrió apresurada para entrar al elevador y subir a su apartamento en el piso ocho.

 

A las siete de la mañana Antonio abrió sus ojos y desconcierto miró a su alrededor; estaba tirado en la mesa de billar del bar de su amigo Esteben.

¡Hello! ¡Antonio al fin despiertas!

¿Cómo llegue hasta aquí?

Estabas tan borracho que te pusiste a jugar billar con los trabajadores del frente. ¿no recuerdas?

Realmente solo recuerdo que un hombre alto me pegaba con el taco.

Pues tan pronto terminaron el juego de billar, amenazaste a Tandro el hombre alto que recuerdas.

¿Tandro?

¡Sí! Yo tuve que intervenir pues no te podías levantar del billar luego del taconazo que te dio. Cerré el bar a las cuatro de la mañana, pues hasta la policía intervino para sacar a los demás borrachos que se querían meter en más líos. ¡cada vez que vienes traes contigo alguna sorpresa! Y esta vez ¿Cuál fue la pena que te trajo a beber?

¡Ay Esteben!

No me digas que una chica.

Pues pa que te digo que no si es si.

De veras que esta te tiene flechado ¿eh? ¿Es guapa?

Pues tiene una risa contagiosa, es muy inteligente me gusta cuando tararea la música que escucha en la radio y cuando se queda dormida en el teléfono.

Sí, pero físicamente…

Pues la verdad que no se, pero si se que la amo como nunca había amado una mujer.

Antonio sí que suenas loco ¿aún estás borracho? ¿Cómo vas amar a alguien que nunca has visto?

La realidad ya era verdad. Antonio había aceptado al fin que su corazón había sido robado por una mujer llamada María de los Ángeles. Habiendo salido del bar Antonio sintió la gran necesidad de llamar a María de los Ángeles. Entrando su mano a su bolsillo izquierdo, Antonio buscaba su celular, pero sacó las llaves de su auto por equivocación que estaba estacionado frente al bar. No encontrando su celular se montó en su auto y para su sorpresa su celular se encontraba en el asiento del pasajero. Con gran desespero y deseo, tomó en su mano su celular y miró la pantalla donde un pequeño sobre blanco parpadeaba. Sin pensarlo dos veces Antonio presionó la tecla de OK:

 

 

From: Maria de los Ángeles

“¡Halo! Espero no estés molesto conmigo…

Bueno, hablamos luego. Bye =)”

 

Sin pensarlo dos veces busco sus últimas llamadas y sombreando el nombre de María de los Ángeles presiono OK:

¡RING, RING, RING!

 

Hallo

¿Aun sigues siendo mi ángel?

¡Antonio! Pues… tu sabes que si, además te estuve llamando toda la mañana.

Uff… por un momento pensé que me llevaba el diablo.

Nadie pierde lo que no tiene.

¿Aja?

Pero bueno.

Si muy bueno… ¿Cómo te fue?

Muy bien, Héctor es un muchacho muy respetuoso.

Más le vale.

Sabes, cuando lo ví me pregunté ¿Cómo eras tú? Pues nunca te he visto y tu a mí tampoco.

Tú pusiste las reglas desde el principio “Nada de preguntas físicas”

Si, pero eso fue en el pasado ¿No te has puesto a imaginarme?

No sabes cuantas veces…

Yo también te he imaginado, aunque cada vez que te escucho te puedo ver.

Maria… ¿Por qué nunca hemos salido?

Porque tú nunca me lo has pedido.

¿Habrías salido conmigo si te lo hubiera preguntado?

Cuando me lo preguntes sabrás mi respuesta.

 

El sol deslumbraba la mañana, el día se hacía cada vez más perfecto hasta esclarecer todo, hasta los corazones mas encubiertos eran puestos a luz del verdadero amor. Hablando cada vez más íntimo, Antonio se dio cuenta de que María de los Ángeles sentía algo más que amistad por él, pero aun así tenía temor de que María de los Ángeles se decepcionara al verle. El temor lo arropaba de una forma poco inusual a pesar de que no era un chico horrendo. Antonio había sufrido un accidente en el cual parte de su oreja y cuello del lado izquierdo habían quedado quemados. No muchas personas conocían del accidente que tuvo Antonio, puesto que su largo cabello caiga sobre sus hombros ocultando de esta forma las heridas causadas por el fuego. Por lo demás, Antonio era un chico apuesto alto algo galán ni muy gordo, pero ni muy flaco. Su mirada como el mar atraían a muchas chicas que solo querían pasarla bien con él. Todas las relaciones apasionadas que había tenido Antonio eran por interés monetario o solamente por placer, pero ninguna de las chicas con las que había estado querían algo serio con él. En lo profundo del corazón de Antonio había un deseo desesperado por ver a María de los Ángeles, pero el temor a desilusionarla y perderla era mayor, pues él no quería tener una relación apasionada sin compromiso, él quería demostrarle amor por siempre y darle lo mejor. Terminada la conversación Antonio no la invito a salir, aunque se había propuesto que la llamaría el miércoles para invitarla al parque el viernes.

 

♪♫♪♫♫♪♪♪

 

¡Hallo!

¡Hey chica! ¿A que no sabes quién me pregunto por ti?

No me digas.

Pues si te digo, Héctor está fascinado con tu belleza.

¡Por dios, Tiara! No soy Miss Universe.

Chica, porque siempre te menosprecias eres muy guapa, sencilla, pero muy guapa.

¿Sencilla? ¿A qué te refieres?

Olvídalo es que a veces eres demasiado recatada, pero anímate tienes algo especial que atraes a los hombres tan pronto te conocen.

A los buitres queras decir, pues ellos lo único que quieren es comerse la dona antes del recreo.

Héctor realmente quiere volver a verte, piénsalo bien es un buen muchacho y empresario, con el tienes un futuro.

Y sin el también. Yo no dependo de nadie para sobrevivir.

Solo es un comentario general, no te piques. Aunque no está mal de vez en cuando buscarse alguien con dinero para que te mantenga. Por eso es que estoy con Edgardo, me encanta su BMW M3 y me complace en todo.

Pues yo no soy ni seré así nunca. Yo quiero alguien que me ame, por quien soy, que me haga reír sin parar, que me escuche cuando estoy triste…

Pues no sueñes mucho, pon los pies en la tierra sino te vas a quedar sola.

Yo creo que ese muchacho existe y creo que ya lo he conocido aunque no lo he visto.

 

María de los Ángeles estaba segura de que amaba Antonio, pero tenía sus dudas acerca de lo que él sentía. Muchas preguntas abrumaban la mente de María. Tiara sabía de la amistad que ella tenía con Antonio. Los primeros meses Tiara estaba emocionada por María, pero mientras pasó el tiempo y ella veía que Antonio no la invitaba a salir Tiara le dijo a María: “No te ilusiones, puede que el hombre sea casado y solo quiera divertirse contigo”. Pasado el tiempo María ya no le contaba a Tiara que aun seguía hablando con Antonio, aunque ella lo sospechaba, pues casi todas las tardes María paseaba por el parque mientras hablaba por su celular. Tiara quería mucho a María, ambas se habían criado juntas y asistieron a la universidad. Ella quería lo mejor para María y al ver que el muy tonto de Antonio no le invitaba a salir ella pensaba que no le convenía cierto tipo. Tiara se había propuesto presentarle alguien con el fin que encontrarle una pareja a María por esa razón intento acomodarle a Héctor el mejor amigo de Edgard.

♫♫♫

Hallo

Hello ¿Cómo estás?

Bien pero… ¿quién me habla?

Héctor el amigo de Edgard.

¡Oh, sí! ¿Cómo estás? No esperaba tu llamada tan pronto.

Pues la verdad que no pensé llamarte tan pronto, pero no me pude contener. Tus ojos se quedaron grabados en mi mente y, pues tenía que llamarte. ¿Estás ocupada?

Realmente no.

Quisiera invitarte a una noche de Jazz que se realizará en el Hotel Amadeus. Mi padre organizó la fiesta.

¿Tu padre? No sabía que él trabajaba en tan lujoso hotel.

Realmente trabajo duro para adquirir el hotel.

Oh, entonces eres un nene rico.

Como te dije la noche que bailábamos “tengo una gran herencia que quisiera compartir”, pero aun no he encontrado con quien.

No me imaginaba que era tan grande, pero no sé si realmente pueda ir. ¿Cuándo es?

El próximo viernes, puedo pasar a recogerte a las ocho. ¿Te parece?

Umm… es que no se.

No te arrepentirás. Realmente quiero conocerte mejor.

Bueno… mejor llámeme el miércoles y te dejo saber.

Pues te llamaré el miércoles ¿Vale?

¡Vale!

Mientras llegaba el miércoles Héctor la pasaba bien con su ex-novia en su apartamento. A pesar de que habían roto cuatro meses atrás, aun se veían de cuando en vez. Héctor y su ex habían terminado, pero los privilegios entre ellos aún permanecían como el trasnocharse juntos en la cama luego de una plática y par de cervezas. Héctor quería tener a María de los Ángeles, quería algo práctico, pero sin dejar de ser quien era, todo un gigoló coqueto y dedicado al sexo. A pesar de que María no le interesaba mucho, Héctor le simpatizaba, además de que no conocía otro muchacho al momento con quien pudiera compartir y salir a Hanguear. Héctor le parecía interesante y entretenido para pasarla bien sin apresurarse.

Pasado el fin de semana y un par de días llegó el miércoles. A las doce de la madrugada Antonio tenía en su mano su celular. La noche del martes no pudo dormir, pues estaba bien decidió en invitar a María a salir. Toda la noche practicó las palabras y la forma en que la invitaría a salir, no sabía si invitarla al parque o a un restaurante. Ese miércoles era para Antonio el gran día en que vería a su ángel. Con su celular en mano y como background el cielo, la luna se escondía y el sol ya casi salía y mientras observaba el día esclarecer Antonio vencido por el sueño se quedo dormido con su celular en su pecho.

El mismo miércoles que Antonio invitaría a María a salir Héctor llamó a María de los Ángeles.

♫♫♫

Ha…llo

¡Buenos días pequeño sol!

¿Ah?..

Disculpa que llame tan temprano… es que no me olvide de lo que me dijiste.

¿Antonio?

¿¡Antonio!?

¿Quién… es?

Héctor quien más. ¿Quién es Antonio?

¡Héctor! Es que acabas de levantarme, porque no me llamas dentro de un par de horas. ¿Sí?

Bueno… si es lo que quieres te llamare al mediodía entonces. Hasta luego.

 

Eran las 11:00am. Antonio súbitamente despertó de su profundo sueño. Miró su celular tenía un nuevo mensaje:

 

From: Maria de los Angeles

Bn dias Antonio Mereda.

Es extraño, pues desde el Sabado

No me llmas. Estas bn? L

 

Guardó el mensaje en un folder que había separado para los mensajes de María en su celular y se levantó de la cama para ir al baño. Luego de cepillarse los dientes de arriba abajo y poniéndole la pasta al cepillo varias veces, se enjuagó la boca. Puesto que Antonio era velludo se afeito la sombra del bigote y de la barba. Cuando pasó la navaja cerca de su lado izquierdo, Antonio sin querer se lastimo su cicatriz de la quemadura en la parte baja del cuello.

¡Ouch! ¡Rayos! ¿Dónde abre puesto las gazas?

 

Antonio terminó, salió del baño se vistió con sus tennis blancos sus jeans azul y una camiseta que decía: “Baby I’m all yours!”. De camino a la panadería de la esquina, Antonio llamó a María de los Ángeles. Era miércoles 11:30am:

 

¡RING, RING, RING!

 

Hallo

¡Angelito mió! ¿Cómo estas?

¡Antonio, eres tú! ¡Estoy requetecontenta!

¿Y esa alegría tan inmensa? Creo que debería no llamarte tan seguido para que me recibas tan contenta.

No se te suban los humos a la cabeza ¡eh!

Jajaja. Solo bromeaba.

Y cuéntame que has hecho.

Además de pensar en ti, no mucho. Lo mismo de siempre trabajar y trabajar y ahorrar para cuando nos casemos.

Graciosito.

(Bip, Bip)

Sabes realmente te llamo para proponerte algo.

¿De veraz?

Si. Realmente se me ha hecho un poco difícil tomar la iniciativa, no que no halla querido antes, pero…

(Bip.Bip)

Alto a ese pensamiento. Dame un segundo que tengo otra llamada en espera. No te vayas porfa…

(OK)

Hallo

Hola preciosa

¿Quién es?

Pues yo Héctor. No recuerdas quede en llamarte a las doce.

Si, es cierto es que aun no son las doce.

Pues no me pude contener, me dijiste que verificarías tu agenda para salir el viernes al festival de Jazz que se realizará en el hotel.

¡OH si! Se me olvido ¿a que hora?

¿Te recojo a las ocho?

Umm… esta bien, pues nos vemos entonces.

Nos vemos Maria de los Ángeles.

(OK)

Hallo. ¿Aun esta ahí?

Por ti permanezco en línea mi angelito. ¿Quién era?

Pues Héctor, pero continua, dime “se te ha hecho un poco difícil tomar la iniciativa”… ¿de que?

Bueno… pues desde que escuche tu voz, y te comencé a conocer como persona siempre quise invitarte a salir. Recuerdas que te contaba acerca de los diferentes restaurantes que visitaba y el mas que gustaba que era …

El Coral del Mar. Si recuerdo y siempre me decías que las langostas de allí eran exquisitas.

Y tú me decías que nunca habías probado langostas, pues… quería saber… si irías conmigo este viernes a comer al restaurante El Coral del Mar.

Me encantaría, pero…

Si no quieres esta bien. Entiendo.

No, es decir si quiero, pero ya tengo un compromiso previo.

Bueno si quieres te acompaño y luego vamos a comer juntos.

Es que no creo que sea posible. Antonio… tú eres mi mejor amigo y te aprecio un montón, pero… ya Héctor me invito a una noche de festival de Jazz en el Hotel Amadeus el viernes.

¿Héctor?

Si…su padre organizo el festival, él es el hijo del dueño del hotel.

 

Querer beberse un chocolate caliente en pleno invierno, pero al momento de deberlo te quema los labios y se vuelve amargo, así sintió Antonio a Maria de los Ángeles al decirle que no podía ir con él, por la cita que tenia con Héctor. Quedo sin palabras su decepción era demasiado, pues había esperado tanto tiempo que pensó que ya era tarde. Pensamientos negativos habían abrazado la mente de Antonio.

– Quizás ella este con él y no me quiere decir nada.

¿Quién será este Héctor?-

La guerra por la conquista del corazón de Maria de los Ángeles era inminente. Antonio no se quedaría con los brazos cruzados, determinado aclarar sus dudas decidió asistir a la noche de Jazz en Amadeus.

 

Llego el viernes y Héctor y Maria estaban sentados a la mesa escuchando el festival de Jazz en Amadeus.

 

¡Y ahora con ustedes Nago y su Sax!

Ese es uno de los administradores del Hotel trabaja para mi padre directamente.

¿Quién el que va a tocar el sax?

No Michael Buró, el anfitrión de la noche.

Interesante. Sabes…me gusta este ambiente es muy bonito y fino.

Esto es solo el principio de las muchas cosas que podemos disfrutar juntos.

¡Héctor por favor! Realmente que eres rapidito ¿eh?

Bueno contigo hay que serlo no vaya hacer que otro conquiste tu corazón.

 

Antonio llego al hotel Amadeus en busca del tal Héctor. Pero no tuvo que esforzarse mucho a la entrada del lobby había una fotografía del fundador del hotel junto a su hijo… Héctor.

 

Con que este es el gran Héctor.

Bienvenido al Hotel Amadeus. ¿Viene para la noche del festival o se va a hospedar?

Para la noche del Festival de Jazz.

Pues continúe caminando por ese pasillo luego va a doblar a la derecha y al final vera una puerta inmensa de salón. Me permite su contraseña.

Eh…mi contraseña creo que la deje en el auto.

¿Se estaciono cerca?

Realmente no.

Bueno no le puedo dejar pasar sino tiene contraseña.

Mire señorita se que esta haciendo su trabajo, pero realmente vengo a ver a Héctor Amadeus, soy un viejo amigo y es una sorpresa, tengo entendido que anda con una hermosa joven quien es muy amiga mía también.

Bueno si me confirma el nombre de la invitada que trajo le dejo pasar.

Pues la invitada es Maria de los Ángeles.

Adelante. Sí, les conoce. Que disfrute el festival.

Gracias.

 

(Música de Jazz)

 

Vengo enseguida Maria, tengo que verificar unos preparativos. No me tardo

No te preocupes, se que eres un hombre, aquí te espero.

Realmente que serias perfecta para mi.

Vete ya. Y no sueñes mucho despierto ¿eh?

 

 

Antonio ya estando en el festival buscaba con la mirada a Héctor, pues el sabia que si encontraba a Héctor posiblemente vería a Maria de los Ángeles. Se acerco a la barra desde donde observaba el festival y la gente pasar a lo lejos una hermosa muchacha de pelo castaño le llamo la atención. La hermosa joven estaba sola disfrutando del festival, decidió Antonio acercase a la joven y sacarla a bailar.

 

¿Que hace una joven tan hermosa como tu tan sola?

Disculpe, no le conozco.

¿Siempre es tan seria?

No se a que se refiere.

Mi nombre es An… Anubis.

¿Anubis? Jaja. Que nombrecito ¡eh!

¡Y ahora un interludio de Salsa, todos a bailar!

 

¿Bailamos?

Claro Anubis, jajaja.

 

Antonio estaba impactado por la belleza de la joven de los rizos castaños y su atractivo lunar en el hombro izquierdo. Luego de bailar salsa un artista del Jazz toco una balada que juntos bailaron.

¿Me acompañas en esta balada?

¿Eres bailarina?

¿Yo?

Es que bailas como toda una profesional.

Graciosito. Pues no, no soy profesional solo tome clases con unas amigas de salsa.

 

Antonio la estaba pasando tan bien que se olvido de Maria de los Ángeles, pero justo cuando estaba bailando con la joven a lo lejos caminando hacia la terraza del salón vio a y Héctor.

Disculpa mi importunidad. Fue un placer haber bailado con tan hermoso ángel.

Pero…

 

La joven lo miro a lo lejos pensativa y sonrojada al momento en que la comparo como una ángel y observo como Antonio se hacia mas pequeño mientras se alejaba del piso de baile. Héctor por el contrario quedo en encontrarse con Vanesa, su ex novia en la terraza del salón.

Te dije que no vinieras hasta acá. Tengo una cita con otra muchacha.

Ya lo se. Ya te vi. con la mocosa esa. No se que le ves, pues tu sabes que conmigo tienes mucho mas que con ella.

Vanesa tu sabes que lo nuestro no funciono…

Si pero tu sabes que la relación que tenemos ahora es mucho mejor.

Ven acá salvaje.

Héctor agarro a Vanesa por el brazo la acerca a su pecho y la beso con lujuria mientras acariciaba su muslo que se salía de su escotado vestido. Vanesa era una joven muy sexy pelirroja con cabello estirado. Antonio estando a la puerta de la terraza y observando a lo lejos la escena que tanto le dolió al pensar que ella era Maria de los Ángeles. Decepcionado salio del lugar se monto en su auto y se dirigió al bar de su amigo Esteben.

¡Antonio! ¿Qué pena te trae por acá?

¿Pena? Más bien rabia por haber sido tan tonto. Dame un whiskey doble en las rocas.

Recuerda lo que paso la ultima vez. Se moderado no quiero tener que cerrar hoy temprano.

¡Esteben, dame el whiskey ya por favor!

 

Antonio estaba molesto, pero al mismo tiempo herido. Jamás pensó que Maria de los Ángeles fuera tan mujerzuela de estar con dos hombres a la misma vez.

Que cosas pienso. Ella no esta conmigo. Antonio, que te pasa reacciona.

Antonio rectifico y decidió continuar con un plan para desenmascarar a la real Maria de los Ángeles de quien comenzó a dudar al verla en brazos de otro hombre. Todas las conversaciones que había tenido con ella, su dulce hablar, su sinceridad en su tono de voz, su contagiosa risa, todo era confuso para él, pues a la Maria que había visto besarse con Héctor era, picara, seductora, salvaje no se parecía en nada a la Maria de los Ángeles que conocía por teléfono.

 


Creative Commons License

This
work is licensed under a
Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 3.0 United States License.

8 Respuestas a “¡¡Ring Ring !!

  1. Hola me encantan los cuentos de lectura me kede con ganas de leer mas sobre Ring Ring, alegnat dime cuando daras la otra parte????estare pendiente!!!!!!

  2. Gracias por el comment si supieras que pensé lo mismos acerca del cambio de primera a tercera persona, pero ya sabes cuando uno escribe cree que ta bien y pues en cierta manera me gusto escribirlo asi. Pero sabes que con el tiempo uno mejorá😛

  3. como te prometí acá estoy leyendo tu cuento. por ahora la primera parte nomás, porque bien largo resultó😛

    me pediste que te de mi opinión y bue, acá va. las historias románticas y los trios amorosos la verdad que no me van mucho (me divirtieron más las historias de Leafar) pero se ve que a medida que avanzabas le fuiste tomando más el gustito a la historia que querías contar. Lo único que no me gustó fue que al principio alternabas la primera con la tercera persona de forma confusa para terminar contando todo en tercera persona. Pero después bien, la lectura es ágil y llevadera y no se hace pesada para nada.

    Volveré a leer la continuación cualquier día de estos.

    sevemos

  4. Uuuups, lo que quise decir es que me gustó más que Camisa de Fuerza, jajaa, no hay otro Ring Ring, hasta más tardecito. =P

  5. Hey, debo reconocer que te quedó brutal este Ring Ring, me gustó mucho más que el primero, pero, ¿qué onda? ¿Hay una tercera parte? Me quedé picá’, jajajajaja!!!!

    Muy bueno, te felicito cuñi!!! =)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s